Este reloj no solo mide el tiempo, lo interpreta. La madera de olivo, con su veta única e impredecible, marca el ritmo natural de la pieza, mientras la resina epoxi translúcida aporta profundidad, luz y un juego de reflejos que cambia a lo largo del día.
Cada reloj es distinto. La forma de la madera, sus grietas, sus líneas y la manera en que se funde con la resina hacen que no existan dos iguales. Es una pieza irrepetible, creada para destacar y convertirse en el centro de cualquier espacio.
Incorpora un mecanismo de cuarzo silencioso, que garantiza precisión sin ruidos, acompañado de manecillas de metal en color blanco que aportan un contraste limpio y elegante.
Disponible en distintos tamaños y colores, puedes elegir la combinación que mejor encaje contigo, manteniendo siempre la esencia: un objeto funcional que también es una pieza artística.
Un reloj que no pasa desapercibido. Un reloj que da carácter al tiempo.
Este producto se elabora artesanalmente bajo pedido. El proceso de fabricación requiere entre 7 y 21 días para garantizar un acabado único y de alta calidad.
